Algunos días crece
el agujero negro en mi pecho
y se come mis ganas de salir de la cama;
algunos días me vuelvo de piedra,
otros soy agua.
Algunos días crecen alas detrás de mi espalda,
me hago terca y osada,
dejo el miedo y la brújula en casa;
salgo corriendo descalza.
Algunos días ni yo misma me entiendo,
y me mira al espejo una extraña;
algunas veces ni yo me conozco,
pero vuelvo;
eso pasa.