La luna sobre mi cabeza,
sombras en mi espalda,
cadenas ancestrales...
así como ayer sobre otro,
que no era yo,
hoy sobre mí.
Tormentas de fuego
son sucedidas por otras de hielo;
se alternan
sistemáticamente unos días,
y otros cambian
a ritmo aleatorio.
Se puede sentir la tensión en el aire,
la puedes palpar con los dedos y quema;
latente está el pulso mortal
que antecede a la bomba,
a la sombra fatal
del final.
La luna sobre mi cabeza,
y se agita algo más
que el simple vaivén de las aguas;
el reflejo fugaz del ayer,
que hace mella en el hoy
sin poder escapar;
la cadena ancestral,
que quisiera cortar
y poder liberar al mañana.
Imágenes de mi autoría tomadas con teléfono redmi 9a y editadas en Snapseed.