Hace unos años, cuando comenzó el auge de migración desde Venezuela hacia otros países, veía cómo las personas comentaban que todo el que se iba del país era un valiente. Yo no estuve de acuerdo con esos comentarios porque el que se queda también sufre.
En el año 2016 tuvimos que salir por la falta de alimentos que había en el país y fue cuando vi la afluencia de personas que dejaron el país por las mismas circunstancias y dije: ¨Bueno, me tocó a mi ser valiente entonces¨, pero al cabo del tiempo he comprendido que el que se queda tiene también la valentía de afrontar las vicisitudes que se presentaron con esta situación.
Hay alguna mejor edad para migrar ?
Yo la verdad antes pensaba que se podía hacer este viaje a cualquier edad que uno tenga, pero la verdad es que hay algunos inconvenientes que presenta la persona de avanzada edad. Y no es que me estoy llamando vieja ni me estoy colocando en posición del ¨ya no puedo´, no.
Al venirme a Colombia he podido constatar de primera mano que hay ciertas edades para hacer las cosas. A mis 58 años, en muchas partes no te contratan por considerarte menos ágil que una persona joven, y están en lo cierto. Por muchas ganas que se tenga de surgir en un país para ayudar a tu familia, tanto la que está aquí como la que quedó allá, siempre salen achaques que muchas veces tienes que vencer o ellos te vencen.
Así que considero que no es tan bueno migrar a cierta edad, no por lo que tú no puedas hacer sino por lo que los demás piensan que no puedes hacer. Me ha tocado trabajar en invernaderos, en cocina de restaurantes, en lavandería de hoteles y lo he hecho con muchas ganas para conseguir el dinero que necesito para los gastos.
Qué pasa con el que se queda ?
Me tocó dejar a mi hija sola en la casa, para evitar alguna invasión de la gente que le gusta lo ajeno y porque tenemos dos perritas que no quisimos ni regalar ni dejar en la calle, eso no se debe hacer. Pero a pesar de que le hemos estado enviando dinero para sus gastos y alimentos se ha sentido muy sola, la han invadido las depresiones y las frustraciones más que cuando estábamos todos juntos.
Los problemas le aumentaron ya que todos los aparatos se dañaron por causa de los bajones y los apagones de luz, pasó las navidades sola y se ponía a llorar muchas veces.
Yo podría aconsejar a las personas que no viajen con sus familiares de mayor edad, pero la verdad es que nadie quiere dejar a sus padres por ejemplo, solos en sus casas ya que uno no sabe lo que podría pasarles. Por otro lado está el hecho de que pudiera pasar algo también estando fuera de tu casa. Hoy por ejemplo nos enteramos de la noticia de la muerte de un primo de mi yerno que acaba de suceder estando en España. Y los que mueren en Venezuela y no puedes asistir a el funeral de tu familiar, como me pasó a mi en el 2017 cuando murió mi hermano.
Son situaciones difíciles que no se las deseo a nadie. Por eso hoy más que nunca confirmo que ¨Valiente es el que se va y valiente es el que se queda¨.