Muchos me dirán que estoy loca, pero creo que es más locura aguantar las palabras de ofensa que recibimos de nuestros ¨hermanos¨en otro país, cualquiera que sea. Extraño mucho a mi familia pues soy muy familiar. Hoy me levanté melancólica y muy triste, quiero estar en mi casa, dormir en mi cama, cuidar a mis mascotas, hacerle comida a mis hijos en mi cocina, saludar a la vecina, ir a la tienda de la cuadra. Ver a mis nietos regresar del colegio, ayudarlos con las tareas, ir al centro de la ciudad a comprar verduras, comer plátano verde hecho tostón con caraotas y arroz. Quiero volver a tí mi Venezuela.