Llegué a este mundo como muchos, conectada a un sistema.
Un sistema de creencias dónde la gente de mi entorno vive en continua lucha. Yo misma he luchado cada día de mi vida por hacerme un sitio entre todas esas voces que gritan de dolor.
El corazón humano reclama ayuda en cada palabra que sale de su boca, nuestra alma llora por ser liberada, pero pocos escuchan su llanto.
Algunos están sordos otros no quieren comprender.
¿Que somos capaces de hacer cuando ni siquiera nos conocemos a nosotros mismos?
Primero hay que desaprender todo aquello que hemos tardado tanto en aprender, da igual la edad que tengas cualquier momento es bueno si es tu momento. Desaprende y vuelve a empezar. No es sencillo, se necesita esfuerzo y coraje.
Y duele, siempre duele pero, depende de ti. De tu resistencia ante tus conflictos. Cuando transciendes la información te sentirás mucho mejor y muy capaz de continuar.
Yo nací y crecí conectada a un sistema, pero hace tiempo que lo sé.
Saberlo y transcenderlo es lo que me ayuda a vivir en él, siendo consciente de dónde me encuentro y lo más importante, ser consciente de mis proyecciones hacia él.
Mi vida se llena con todo, con cada experiencia venga de dónde venga pero, me sienta muy bien estar en la naturaleza. Allí es dónde vuelvo a MÍ cuando lo necesito, y el lugar dónde mi creatividad renace y se nutre.
He descubierto este espacio dónde compartir mis pensamientos y dejarlos libres, un espacio de libertad dónde crear y colaborar.
Saludos a todas las almas!!!