20 de Diciembre del 2017.
De @ienrikex
Para: ...
Empezaré esta carta diciendo que, realmente, no me agradas. Si, te tengo miedo, pero igual te daré pelea. En ocasiones me quedo viendo el techo mientras pienso en ti (la curiosidad me enerva), ansioso de cuando te podré conocer. Te presentaste ante tantos otros; madres, hermanos, hijos, etc, me pone nervioso... ¿por qué amas a la gente que hace el bien?, ¿son tus gustos o simplemente, son tu tipo?.
No soporto la idea de tratar con tal espécimen, ¿por qué no te muestras?, ¿por qué te ocultas en las sombras como un cobarde para sólo tomar a una persona e irte con ella?, ¿quién te crees que eres?.
Uno de mis mayores miedos es el de despertarme en la madrugada para escuchar que fuiste a ver a uno de mis amigos, o a un familiar que te agradó, o simplemente a una persona cualquiera que nunca podré conocer debido a ti.
He llorado incontablemente por tus visitas. Has ido a innumerables pueblos y ciudades para disfrutar de las lágrimas en cientos de idiomas distintos.
Tu, estúpido insensible, ojalá no existieras, juro que podría matarte si me visitaras... pero no estoy siendo realista, (jamás te pudrirías) igual llevaré esta carta a la oficina postal y, cuando la recibas... por favor, tómatela personal.
Imagen sacada de: https://pixabay.com/es/encendedor-cigarrillo-tabaco-luz-2998074/