Escuchando la banda eterna empiezo a desvariar entre los distintos tonos. Doy una vuelta por los clásicos y me detengo en los rebeldes, aquellos que le dieron la fuerza a una generación para hacer lo que sin música no pudieron. Escucho el Jazz susurrarme al oído notas de nostalgia, invitarme a una fogata acogedora donde yo sea el único participante junto a las brasas que suenan al unisono para darme un concierto privado. Allí, lo denoto:
Denoto la vida como un instante
La música como un ferrocarril
El presente va por delante
Y la música solo va a seguir
Hay que mantenerse enfocado
Bailar entre las composiciones
Nunca sentirse ofuscado
Habrán más canciones
La única danza la merecen tus oídos
Tus dedos, tus piernas, tu estilo
Para levantar hasta a un soldado caído
Sólo necesitas un simple tocadiscos
La idea es hacer feliz a la gente
Encontrar la sabiduría presente
Limpiarse con Blues los dientes
Y al Funk: "¡Qué bueno es verte!
No tengas miedo de cantar
Ten miedo de los que te ven raro
Porque ellos prefieren callar
A ser ellos sin reparo ni descaro
Imagen sacada de
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