El gasto agregado de una economía tiene cuatro componentes: consumo, inversión privada, gasto público y exportaciones netas. El gasto en consumo se ha supuesto que depende fundamentalmente de la renta disponible y desde la perspectiva de la demanda agregada el análisis se centra en los determinantes del consumo en términos reales.El gasto en inversión incluye la compra de maquinaria y equipo y la acumulación de existencias. Los determinantes del gasto en inversión son fundamentalmente:
2.- El nivel de renta.
3.- Las expectativas sobre el futuro.
Consecuentemente la forma en que la política económica puede coincidir en el gasto en inversión es a través de la política monetaria y en menor medida, mediante la política fiscal.
El gasto público en bienes y servicios es el tercer componente de la demanda agregada que hemos supuesto que viene determinado directamente por las decisiones del Gobierno. El ultimo componente de la demanda agregada son los exportaciones netas, es decir, el valor de las exportaciones menos las importaciones. Las importaciones dependen del nivel output nacional y de la competitividad de los productos extranjeros en el mercado nacional, mientras que las exportaciones dependen de la renta del resto del mundo y de la competitividad de los productos nacionales en el extranjero.
El mundo real y el financiero.
Como en todo proceso de desarrollo, el observado en el sector financiero tiene aspectos positivos y negativos. Así, debe admitirse que el sistema financiero mundial ha sido capaz de reciclar sin grandes problemas los ingentes flujos financieros producidos por desequilibrios económicos que no han tenido lugar a lo largo de los últimos años.
Otra cosa es saber si los recursos se han ofrecido en las mejores condiciones y si se han ofrecido en las mejores condiciones y si se han generado con eficacia. De forma genérica cabe afirmar que, en determinadas ocasiones, los intermediarios financieros, aprovechándose de situaciones no competitivas, han incrementado excesivamente sus margenes y en otras, guiados por sus conexiones con el sector productivo, han provocado asignaciones de recursos distorsionadoras.
Asimismo, el sector público, en su preocupación por financiar el déficit publico, ha aprovechado el desarrollo de los instrumentos financieros para cubrir prioritariamente sus propias necesidades, desplazando la inversión privada del mercado. Por otro lado, también debe admitirse que en muchas ocasiones la sofisticaciòn financiera se convierte en un mecanismo de carácter casi estrictamente especulativo, olvidando que su función primordial es la de estimular el incremento de la producción ofreciendo una financiación adecuada a las empresas.
Variables controlables.
Variables autónomas o externas.
Si bien prácticamente ha un cierto consenso al señalar que los factores citados son los principales que inciden en la demanda agregada, a la hora de enfatizar el papel realizado por cada uno de ellos caben dos posturas extremas. Por un lado, los monetaristas destacan el papel desempeñado por la oferta monetaria y señalan que hay relación directa entre el valor monetario del gasto total y la cantidad disponible de dinero, mientras que por otro los keinesianos defienden que el factor clave es la renta y los flujos del gasto. Desde esa perspectiva la evolución del gasto agregado depende de los cambios en los gastos del gobierno y los impuestos de las alteraciones de la inversión y de la renta del resto del mundo, en otras palabras, de las entradas y las salidas al flujo circular de la renta. Desde una posición ecléctica vamos a aceptar que la demanda agregada depende de una amplia gama de factores., unos controlables por las autoridades económicas mediante la política monetaria y política fiscal y otros de carácter autónomo.