I
Al viento musitantes las campanas
Anuncian que se ha muerto en mí el anhelo
Y lloran las estrellas hoy en duelo
Porque en mi corazón no habrá un mañana
Es noche de dolor, noche de llanto
Es noche de perderse en la tristeza
Que clava con satírica agudeza
El crudo desconcierto del espanto
Mis palabras son ecos en mi boca
Palabras que por miedo no salieron
Porque en los callejones se perdieron
De mi cruel corazón de hielo y roca
II
Hoy quisiera gritarte en un suspiro
Que soy un prisionero en tu mirada
Se derrumba mi alma encadenada
Y explota el corazón cuando te miro
Pero aquí ya no estás, de mí te has ido
Y me quema la piel, me arde tu ausencia
Tus besos cual banales transparencias
Desfilan en el borde del olvido
Tu ausencia es una noche desolada
Que arrastra mi esperanza hacia lo lejos
Y al viento las estrellas como un eco
Recuerdan el fulgor de tus miradas
III
Hoy mueren en mi mundo ya las flores
Porque con tu sonrisa no me alumbras
Los valles se han llenado de penumbras
Y todo aquí está mudo y sin colores
Te extraño yo y te extraña mi universo
Mi mundo se ha sumido en la pobreza
Y es tanta pero tanta la tristeza
Que no puede expresarla ningún verso
Las aves en el cielo ya no vuelan
Y las olas del mar están dormidas
Las nubes caen del cielo ya podridas
Mientras mis labios muertos aún te anhelan
IV
Enciende pues mi noche con tu brillo
Adorna con tu luz la inmensidad
Vestida con la tenue oscuridad
Y usando los luceros de zarcillos
Regálame un instante para darte
Los besos y caricias que he guardado
Aunque nunca sabré si he terminado
Pues no basta una vida para amarte.