Es muy natural juzgar el comportamiento de los demás de acuerdo con nuestras experiencias pasadas y los prejuicios que mamamos desde pequeños; lo verdaderamente difícil es comprender realmente a otras personas antes de juzgarlas. Detrás de cada persona hay una historia que desconocemos; a sus espaldas hay un dolor que no hemos sufrido. ¿El comportamiento de otra persona te molesta? Intenta comprender qué le lleva a actuar de esa forma. En la mayoría de los casos, nadie hace daño a los demás de forma intencionada; tan solo se protege ante posibles amenazas. En esta sociedad apenas hay verdugos; casi todos somos víctimas de otras víctimas que ignoran su condición.