Compuse esta obra inspirado en la añoranza de los momentos que ya han quedado atrás, que nunca volverán.
Está escrita en Sol bemol mayor y el tempo es adagio. El inicio abre con un acorde forte de I7, que introduce lo que parece que va a ser una obra solemne y triunfal, pero la 7ª ya nos anticipa que no va a ser así. Inmediatamente después, casi una octava más abajo, viene la respuesta, de la mano del acorde de V7, que constituye el tema principal y nos susurra con voz lánguida algo así como «a todo triunfo le sigue su decadencia, pero no temas, la nostalgia no es del todo amarga».
El resto de la armonía es un secreto :)