En el año 1964 un dibujante, caricaturista y humorista argentino de nombre Joaquín Salvador Lavado Tejón quien pensaba que su nombre era demasiado largo para que el público lo recordara, se colocó el sobrenombre de Quino e ideó una tira cómica que primero fue un éxito local y luego tuvo una gran repercusión mundial. La llamó Mafalda y fue traducida a más de treinta idiomas y vendida en una gran cantidad de países en todo el mundo.
La tira estaba protagonizada por una niña de clase media argentina llamada Mafalda quien estaba acompañada, en las diversas circunstancias por las que atravesaba guiada por la imaginación y ocurrencias del escritor, por sus padres, maestras y otros personajes entre los que se destacaban varios amigos y compañeros de la escuela, entre ellos Manolito.
Manolito era hijo de Don Manolo, un inmigrante español de principios de siglo XX quien regenteaba un almacén de su propiedad de estilo ultramarinos. En la tira hubo varias ocasiones donde el propio Manolito y también Mafalda y Felipe (otro de sus amigos) hacían propaganda sobre el local y sus productos. En diversas oportunidades se mencionaba directa o indirectamente que en ocasiones se vendían productos viejos o vencidos que demostraba cierta irresponsabilidad o desaprensión por parte de Don Manolo; todo ello por supuesto dentro de la trama de la tira y generalmente con la intención de causar situaciones graciosas y risueñas.
En una oportunidad en que Manolito cayó enfermo en cama, Mafalda y Susanita (otra amiga) van a visitarlo y cuando están por retirarse Manolito les dice: “por favor, no se vayan sin comprar algo del almacén, es baratísimo”.
Mafalda - personaje principal de la tira
Fuente
Pero en el mundo real y por fuera de la imaginación de Quino, existe un almacén “Don Manolo” está ubicada en el céntrico y famoso barrio de San Telmo y sus dueños envalentonados por el éxito de la tira no dudaron en decorarlo con dibujos y textos de la exitosa serie de Mafalda creando una falsa ilusión de haber sido fuente de inspiración para el caricaturista. Los dueños del local afirman que el almacén existe desde el año 1907 y con el mismo nombre.
Les dejo una fotografía del lugar, queda muy cerca, apenas a 50 metros del “Viejo Almacén” un café Concert o tanguería que en su época perteneció al famoso cantor de tangos Edmundo Rivero, ya fallecido; hoy continúa con los espectáculos y cenas show y se ha convertido en uno de los lugares referentes para el turismo. El nombre es solo coincidencia.