Les deseo un buen inicio de semana, muchos votos de parte de amigos, admiradores y peces gordos y paciencia en los tiempos que corren.
Hoy les entrego una pequeña biografía que fue tragada y olvidada por la historia. Este relato, propio de una región y desconocido por la gran parte de las personas, como podría serlo el de Hortensia y Fernando en Cumaná, en el estado Sucre, es la historia de muchas personas que por ingenuas, pagaron con sus vidas las consecuencias.
En Dartmoor, Devonshire Reino Unido, se encuentra una tumba que con el paso de los siglos se ha convertido en un sitio turístico. Tal vez el trasfondo romántico y paranormal toca las fibras de los que deciden ir a verla.
En el siglo XVIII un bebé es dejado en un orfelinato. Probablemente, fue producto de una relación fuera del matrimonio. En aquella época, a los infantes sin nombre los apellidaban "J" -es decir, Jay-, le pusieron Mary como nombre de pila para suavizar el hecho de que en aquella zona de Inglaterra la palabra Jay era sinónimo de prostituta. No se sabe porqué la apodaron Kitty.
Cuando alcanzó la mayoría de edad, empezó a trabajar en una granja lejos del orfelinato donde se crió. Al poco tiempo de llegar, empezó a recibir atenciones de parte del hijo de los dueños del lugar dando como resultado un embarazo indeseado. Siendo de un nivel social bastante bajo, nadie creyó en sus palabras. Para más INRI, el significado de su apellido se convirtió en una carga que se hizo aún más pesada.
Con nulas posibilidades de obtener un trabajo en su condición y, por ende, al verse incapaz de mantener a su hijo, la joven mujer se colgó de la viga de madera de un establo en la granja donde trabajaba. A los ojos de la iglesia, sin importar la rama del cristianismo que esté en control de la zona determinada según la época, el suicidio es visto como un pecado. El suicida dañó la propiedad del Señor por lo que no deber ser enterrado en el camposanto con los demás fieles. En este tipo de casos -diferente al de los excomulgados por herejía, brujería o, por ser practicantes de otra religión- el cadáver era enterrado en un cruce de caminos.
En cada amanecer, siempre pueden encontrarse flores sobre el promontorio. Una lápida de mármol indica el nombre de la persona que allí se encuentra enterrada. Se dice que por las noches una figura cubierta por una capucha se acuclilla junto a su tumba. Se cree que es el padre del bebé, quien sintiendo culpa más allá de la muerte, decidió ir a velar el cadáver de Jay.
Desde la invención de ese contrato con la iglesia y/o el estado, el embarazo fuera del matrimonio ha sido muy mal visto. El vientre abultado de la gravidez, un proceso corporal tan normal, se convierte en un estigma, en sinónimo de burla colectiva que tiene como consecuencia la degradación de la mujer que -por decisión propia o por las circunstancias- cría un niño por su cuenta. En mi opinión, ese contrato sólo sirve para obtener los bienes de la otra parte, favores de terceros, ascender socialmente y para parecer decente ante los demás.
Gracias por leer
Que tengan una feliz semana
La tumba de Kitty Jay | Ecency
Puzzle (Review) / Rompecabezas (Reseña) Esp - Eng
hljott ·
Estirpe Argentino presente en Marcos Paz | Estirpe Argentino in Marcos Pazpalabras1 ·