Hermosa y desgarradora historia, @hljott.
Que bueno que la hayas compartido con nosotros. Vengo a tu blog siempre seguro que encontraré algo fascinante. Es como adentrarse en la sección de rare editions de una gran biblioteca.
Tu reflexión es muy acertada. Son muchos los crímenes cometidos por las iglesias a lo largo de la historia de la humanidad. En mi opinión el mayor crimen, no obstante, no provocó la muerte directa de algún acusado sino que envió a generaciones enteras a la eterna auto-tortura.
Una anecdota personal: Mi madre se casó cuando era muy jóven. Siempre ha sido una creyente devota, aunque muy crítica de las instituciones y edificaciones eclesiásticas. Se separó de su esposo poco antes del nacimiento de mi primer hermano, pero no se divorció, por muchas razones, entre ellas que el idiota que eligió como marido se negaba a darle el divorcio.
Luego se unió a mi padre y con el tuvo la numerosa familia que somos hoy día. Recuerdo de niño innumerables misas a las que asistí con ella, procesiones de semana santa, etc. Pero mi madre nunca comulgaba (nunca tomaba la hostia).
Unos 50 años después de su separación, hubo necesidad de que mis padres se casaran y uno de mis hermanos finalmente logró tramitar y pagar por el bendito divorcio.
La alegria más grande de mi madre fue poder tomar la comunión después de tantos años. Se abstuvo todo ese tiempo (aunque nadie se lo hubiera impedido) porque había internalizado que era un pecado, ella se sintió todos esos años que vivía en pecado. Todo porque la iglesia creó estas nociones artificiales de moralidad.
Son muchas las personas que se han ido a la tumba atormentadas por pecados que nunca cometieron.
RE: La tumba de Kitty Jay