"En la catástrofe del "Prestige" sólo hay un culpable: el barco "
-Ana Botella 12 de diciembre-
La historia nos recuerda cada 13 de noviembre, el accidente de la embarcación “Prestige” un buque petrolero, que en el año 2002 afecto a unos 2000 kilómetros y costas con el derrame del crudo. Al presentarse una tormenta natural marina, el casco del gigantesco barco, fue el causante del accidente, aún todo es una especulación sobre la grieta en el casco o piso del barco, pues al chocar con un cuerpo extraño a la deriva, se rompió, agrietó.
La naturaleza gritó, pues al ser humano se le encomendó, cuidar de ella responsablemente. Sí, como dice la frase inicial-el barco fue el culpable- pero, los dueños o administradores del estado de la embarcación, no se pueden escapar. Transporta 77.000 toneladas de crudo, no es un peso y volumen para dejarlo con malas prácticas de mantenimiento. La conclusión más aceptada es la fatiga de los metales, ante los envites o golpes de las olas y corrientes marinas.
*Fuente: -okdiario.com- (13.11.2020)
Dicha grieta se estimó en unos 15 metros; pero fue ampliándose, con la ruptura incontrolada y se cree que alcanzó unos 35 metros. La realidad el barco se partió y se hundió, derramando parte del contenido de crudo. ¿Quiénes sufrieron con este desastre? La ecología en general; pues es el tercer accidente más grave, que daño el ecosistema.
El mar y la naturaleza en general es patrimonio de la humanidad, de la persona; para desgracia, el pensamiento burocrático y capitalista no opina lo mismo; Juan José Millás lo expresó así: -Los matemáticos no comprenden la realidad hasta que la encierran en una ecuación, pero los burócratas son incapaces de medir el tamaño de una catástrofe; el hundimiento del Prestige hasta que la transformaron en un expediente-
*Nota: Está publicación pertenece al mismo autor del blog:
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