La lluvia cae suave, un canto en el suelo,
cada gota es un verso, un antiguo anhelo,
el otoño se viste de tonos dorados,
y en su abrazo fresco, los sueños son sembrados.
Las hojas caen danzando, un vals en el viento,
susurros de la tierra, un profundo lamento,
cada charco refleja un cielo en movimiento,
y en su espejo líquido, encuentro mi aliento.
La lluvia me habla de ciclos y cambios,
de la belleza en lo efímero, de los desengaños,
y en cada tormenta, una lección escondida,
que la vida es un viaje, una eterna partida.