¿Lo ves?
Es ahora cuando desgarraría los límites de la realidad,
atravesaría la cordura
y viajaría a través de los colores
múltiples
de tu llamada eterna,
hacia ti, tiempo tras tiempo,
para poder olvidar, de nuevo,
que…
Reconstruiré las fotos rasgadas,
te lo prometo…, y surgirá la caricia,
la sonrisa y el encuentro
de los labios y las pieles,
de los dedos y los cielos.