Amigos en hive, amigos en #LITERATOS
Coloco esta poesía como un intento de animar la celebración de la navidad en este año que va terminando.
Desde los inicios perdidos en el tiempo este ciclo de la naturaleza está asociado al vino y así ha seguido propiciando la comunión de almas.
Con mi poesía va un abrazo.
Dionisio persistente
se cuela entre los pliegues de la historia
aparece, sonreído, ante los hombres
ofreciendo con la uva una promesa.
Él puede mutar la duda en fiesta,
la soledad en alegre compañía,
Hacer del penumbroso silencio
algarabía iluminada y grata.
Así, rememorar el tiempo ido,
anterior al concierto y a la norma,
cuando el éxtasis copaba los sentidos
de Ménades, de sátiros, de ninfas.
Espontáneo era el mundo,
un todo arbitrario, colorido,
donde el ser, intuitivo, se expandía
sin más demanda que ensalzar la vida.
Dionisio, por momentos,
me permite regresar inocente,
mirar, como antes de la hoja de parra,
probar el río de miel de los inicios.