Puedo tener un manojo de defectos e imperfecciones, muchas muchas circunstancias difíciles y un sin fin de limitaciones, pero a Dios no le impresiona mis fuerzas, ni mi inteligencia, ni lo autosuficiente que puedo aparentar ser.
En Juan 21:18, qué verdades le decía el Señor a Pedro, le daba entender que la inmadurez o lo autosuficiente que podría ser, no le llevaría a ningún lado, que si necesitaba madurar en el Señor y crecer en carácter y fe y así llegar a depender más de Dios que de nuestras propias fuerzas.
Su palabra me dice: que El se perfecciona en mis debilidades y que tiene una perspectiva muy diferente para mí, mejor de la que yo creo.
Sus pensamientos y sus caminos son más altos que los míos!! El usa a personas débiles, por eso me eligió!!
Así nos ama Dios, somos sus hijos, la niña de sus ojos, nos ama con amor eterno, nos acepta tal cual somos.
GRACIAS A DIOS POR ESE PRIVILEGIO QUE TENEMOS DE SER SUS HIJOS, EN CRISTO!!!