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Pequeño pueblo de dos pasos, te camino y te disfruto
Camino a casa cada día por el pequeño pueblo
Tiene un mínimo sendero por el cual todos los días paso, siempre oscuro y siempre lúgubre, sin embargo, es un deleite caminarlo.
Dos pasos hacen falta para llegar de un lado a otro, aunque, al admirar cada esquina y cada rincón con gozo, percibo mil mundos, viajo a otros dos mil.
Sólo dos pasos bastan, pero es toda una historia cada vez que te camino.
Veo y analizo muchas cosas cada vez que estoy allí. Dos pasos, dos segundos, pero aprendo lo que necesito, como si de una vida se tratase.
Caminata entrañable, tiempo invaluable, relativo y agradable.
No es necesario en realidad, caminar por un sendero interminable para entender las historias entrañables, que un pequeño pueblo de dos pasos puede enseñarte, al recorrerlo y disfrutar de sus paisajes.
Ya entiendes que el tiempo y la distancia son relativos, todo depende de lo que logres apreciar y ver.
Y aunque algún día me tocará ya no caminarlo, hasta entonces, gracias por acompañarme amigo inexplicable.
Dedicado a todos esos pequeños lugares desbordantes de magia e historias en este mundo.
Esta poesía es contenido original creado por Diego Cardona @godie