Cuando hablamos del mal amor, es porque la persona esta sufriendo
Es posible que un mal de amores puede afectarnos no sólo psicológicamente sino física y hasta sexualmente . Cuando estamos 'sufriendo', se afecta nuestra imagen, nuestra autoestima y nos preguntamos muchas cosas las mas común;
¿Será que si hubiéramos hecho esto o dejado de hacer lo otro, nuestra pareja no nos hubiera abandonado o dejado de querer?.
Esta desilusión nos va generando una serie de sentimientos como rabia, dolor, deseos de venganza, vergüenza, desanimo, e incluso nos conlleva a enfermarnos y estar mal de salud etc.
La relación entre el estado anímico positivo y la salud física de las personas se debe a procesos complejos de interacción tanto de la persona consigo misma como con el entorno.
¿Como podemos superar esta situación?
Aceptar que nosotros también pudimos haber contribuido a que se generara la situación.Aceptando que una relación la hacen dos personas y no una sola. Sin necesidad de entrar en culpa y pensar que solamente yo o nuestra pareja son el responsable de lo que pasó. No ponernos en el plan del tan malo yo. Es importante no irse a los extremos.
No permita que interfiera el mal de amores en su alimentación y ritmo del sueño. Los sentimientos depresivos se combaten con el ejercicio.
Por último, asumir con madurez la parte de responsabilidad que me corresponde y dejarle al otro su parte de responsabilidad.
Ir entendiendo que sanar esas heridas que tanto deseas toma un tiempo y que eso no significa olvidar lo que nos pasó, ya que eso es imposible en su totalidad. Simplemente, es poder recordar el incidente sin que nos genere sufrimiento y reacciones emocionales idénticas al momento en que de verdad estábamos viviendo esa situación.