Es increíble lo rápido que pasa el tiempo, como las cosas cambian, como tú cambias.
Un día eres un niño sin preocupaciones, con una gran inocencia, con el alma más pura y bondadosa del planeta, al siguiente ya eres un adulto, lleno de obligaciones, problemas, estrés y un sin fin de sentimientos no muy gratos.
Es hermoso recordar viejos tiempos, la infancia, la inocencia que llevabas por dentro.
Indudablemente son momentos unicos.
Aquí tan solo era una pequeña de al menos unos 7 u 8 años. Disfrutaba de un rico paseito por el Parque la llovizna, ubicado en Puerto Ordaz, en compañía de mi hermana mayor y su esposo.
Como ya lo dije son momentos únicos, momentos agradables, momentos inigualables.