Agradecer a Dios por todas las obras que ha hecho en mí es una de mis tareas diarias, aquí les muestro una de mis plegarias, espero les guste.
Gloria a Dios por mi nuevo amanecer.
Soy el varón más feliz del universo,
y con Cristo y su poder
ante su ser supremo me confieso.
Confieso que lo amo fielmente
y que jamás en esta vida
se borrarán de mi mente
mis lindas experiencias vividas.
Y en mi agradecimiento sincero
le entrego mi corazón humilde,
y por eso siempre le ruego
que nunca en mi vida me olvide.
Iré por los caminos cantando, orando
y llevando su palabra divina
y hablaré con la gente del campo,
de las fábricas con mi versación fina.
Y al final sentiré mi regocijo
porque mi Dios me habrá perdonado
de mis pecados cometidos
y que ahora me siento sanado.
Contenido original