Cuando leí el post de la iniciativa sobre las zonas azules, me vino a mi mente las personas que presentan autismo. Creo que estaba viendo para el lado equivocado. Así que tuve que hacer una investigación sobre el tema que nos trae @talentos con el título: ¿Cómo diseñas tu zona azul?
En mi familia es muy normal que los integrantes superen los 90 años. Ese detalle está presente tanto por el lado materno que vienen de los Andes como por el lado paterno que son oriundos del llano central de Venezuela. Si seguimos en el lado paterno y retrocedemos para ver a los ancestros nos conseguiremos a unos portugueses que superaban los cien años.
Pero no solo somos longevos, sino que la mayoría en su apariencia no representan su edad. O sea, nos vemos como unos muchachitos. ¿Pero, cuál puede ser la razón de esa bendición?
Creo que unas de las características principales o que destaca en los miembros de la familia es que a todos nos gusta practicar algún deporte. Todos sin excepción somos muy activos. Algunos hemos tenido nuestros momentos de gula y sedentarismo, pero siempre terminamos activos.
Otra cosa en la familia y de ambos bandos es que la hipertensión está presente. Pues hemos sido responsables y eso ha ayudado a que nos ejercitemos y que mantengamos una dieta baja en grasas, sal y azúcar. Nuestro consumo de agua es constante y para beberla no hace falta tener sed. No consumimos refrescos o gaseosas, la comida chatarra no es bienvenida y la paz debe ser siempre nuestra bandera. Cuando expreso paz, me refiero a la alegría. El estar alegres nos brinda paz.
En mi caso particular, al ser hijo de hipertenso, heredé la patología. De mis seis hermanos yo fui el sorteado con la enfermedad crónica. Esto me llevó a cuidar de mi salud de una forma más pronunciada que mis hermanos y esa actitud se la he transferido a mis hijos.
Siempre me he alejado de las comidas procesadas y azúcares refinados. Mi dieta se basa en frutas, verduras, cereales integrales y proteínas magras. Además, bebo mucha agua. Claro que me provoca darme un gusto o salirme del régimen. Eso lo hago en mis cumpleaños, Navidad, fin de año.
Camino una hora al día, si es que no estoy trotando o levantando pesas. Me gusta mucho bailar, pero pocos entienden mi baile y me lo critican. Una amiga loca me dijo que yo tenía un fibroma en el oído; que pasada esa mujer. El ejercicio no solo me mantiene en forma, sino que también despeja mi mente, me llena de energía.
La curiosidad siempre ha estado en mí, es como mi motor. Me encanta investigar sobre diferentes temas y últimamente he tenido la pasión de cultivar mi creatividad realizando diseños, escribiendo cuentos.
No soy muy sociable, no tengo muchos amigos, pero los que tengo son de calidad humana extraordinaria. Me gusta rodearme de personas positivas y queridas, eso es fundamental para mi bienestar.
La meditación me ayuda a encontrar paz interior y conectar con mi ser más profundo; Dios. Mi vida no es perfecta. He vivido momentos difíciles, pero siempre he buscado el lado positivo y he aprendido de los errores. He disfrutado de buena salud porque me esmero en el cuidado de mi cuerpo y mi mente. A mi parecer, la clave para crear mi zona azul es la constancia, la disciplina, el alejarse de personas tóxicas, del estrés y llenarse de amor por la vida.
Como lo dije al comienzo, no sabía del término, pero después de esta revisión, puedo decir que tengo muy bien definida mi zona azul. Cada mañana me levanto con un propósito, una razón, ser mejor que el día anterior, ser agradecido, y servicial. La satisfacción que siento al ayudar a otros me hace estar vivo, me hace feliz. La verdadera longevidad se encuentra en la calidad de los momentos vividos, no en su cantidad.
Por último, les digo que mi plan es llegar a los 105 años sin usar pañales y sin cagar el bóxer.
Todos los Derechos Reservados. © Copyright 2023 Germán Andrade G.
Un contenido original escrito para:
Encuentro de Talentos: ¿Cómo diseñas tu zona azul?
Las imágenes son de mi propiedad y fueron procesadas usando:
CANVA y la app remove.bg.