Yo lo amaba, sin medidas me entregaba completamente a él, cuándo enfermaba calmaba sus fiebres con pañitos de agua tibia, todos los días lo esperaba regresar siempre con la misma emoción, yo hubiera dado mi vida por el pero amarlo no fue suficiente.
No te he superado lo admito, pero otro amor como el mío no lo encontraras nunca, nadie te amara con la fuerza con la que yo te amé.
Ahora solo que me queda levantarme y rearmar los mil pedazos en los que me rompiste, sé que nunca quedara igual no seré la misma de siempre, pero el cambio es lo necesario.