Tenía tantas ganas de volver a Mérida, ver sus montañas, sus paisajes, ir al teleférico más alto y largo del mundo y qué maravilla de Ciudad. Como siempre viéndola tan bonita, con tantos lugares a donde ir, tantas cosas por hacer y con la compañía correcta, todo se ve mucho más bonito.
He escuchado a muchas personas decir que cuando están en el teleférico es como si estuviesen en "otro país", tal vez por la arquitectura tan espectacular que posee, su ingeniería de alta calidad, tal vez porque entre esas hermosas montañas y el frío del páramo nos olvidamos un poco de las cosas malas que suceden en el país, es un respiro entre el caos y creo que todos lo necesitábamos.
En la última estación nos encontramos con un mirador, en el que está la Virgen de las Nieves y justo en frente observamos el grandioso Pico Bolívar.
Gracias Mérida por recibirnos una vez más, espero tener la oportunidad de visitarte nuevamente.
Gracias a ustedes que leen mi blog, espero que disfruten de las fotografías y que también tengan la posibilidad de visitar esta maravillosa ciudad.
Las fotografías son de mi pertenencia tomadas con una cámara Sony DSC-W310.