Paniko Cruz. Serie Ocho Historias Sobre el Campo y Otros Sistemas Rurales. 2016.
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DON FERMIN
Domingo: Estoy triste, mi patrón, en quien confiaba, ha muerto. Su voz aún deambula por el tiempo como rencor vivo, como costra infectada. Esto dice él y lo encarno yo en mi sangre: “...Tal vez a nuestra perdición, tal vez a nuestra destrucción, es sólo adonde seremos llevados. Mas, ¿a dónde debemos ir aún? Somos gente vulgar, somos perecederos, somos mortales, déjennos pues ya morir, déjennos ya perecer. Puesto que ya nuestros dioses han muerto.” MI LIBRO DE LOS COLOQUIOS NO ES EL ESPIRITU INDIO, ES EL ALMA PODRIDA. Me sujeto al vientre Su madre para solventar su caída MI ESTÓMAGO QUE ES LA SANGRE DE TLATELOLCO:
“En los caminos yacen dardos rotos;
los cabellos están esparcidos.
Destechadas están las casas,
enrojecidos tienen los muros.
Gusanos pululan por las calles y plazas,
y están las paredes manchadas de sesos.
Rojas están las aguas cual si las hubieran teñido,
y si las bebemos, eran agua de salitre.
Golpeábamos los muros de adobe en nuestra ansiedad
y nos quedaba por herencia UNA RED DE AGUJEROS.
En los escudos estuvo nuestro resguardo
pero los escudos no detienen la desolación,
hemos masticado grama salitrosa,
pedazos de adobe, lagartijas, ratones,
y tierra hecha polvo y aun los gusanos.”
Mi rostro es un rostro cubierto de lágrimas escamas dolor sacrilegio. Tengo el grito en la boca. ME ARREPIENTO DE MIS PECADOS. Mi rostro está hinchado y no encuentra el consuelo en el cuerpo de la mujer que desprecio que odio que ofendo que lastimo MI MADRE ES UN CAMINO DE DOBLE SENTIDO tengo el machete en su garganta y las manos en su altar. HE DESTROZADO MI HOGAR PERO NO PERTENEZCO DE ÉL. Hemos perdido a Dios no es el grito de un héroe, es la voz sufrida de todo un pueblo. NO PERTENEZCO A NADA.
Don Fermín: (Tratando de consolarlo.) Yo soy un anarquista místico. DIOS MISMO ES UN ANARQUISTA MÍSTICO. Es la única verdad que impera. ¿Tú crees que no extraño mi ALTO VALLE METAFÍSICO mi luz plural? NO SOY UN INDIO PATAS RAJADAS/ NO SOY EL ESPAÑOLITO DE FRENTE SUDADA/ NO SOY NADA/ SOY TAN POCO. Tengo toda la incertidumbre sobre la cabeza. Me pregunto dónde quedaron todas aquellas ideas de construcción, del nuevo mundo, de la nueva verdad. Pareciera que todo aquello se quedó en las olas; ahora sólo tengo el dinero para putear a mis mujeres, para pervertir a mis hijos, para labrar confusión y odio. Mi caos es el desorden del mundo. Mi anarquismo está compuesto de tanatologías y pensamientos escatológicos, aun cuando no sé nada de ello. Pero la voz que surge no tiene razón, es el grito de una confusión desbordada y me protege, aunque sea tan falso que sólo sea una ilusión pasajera. SOY UN ANARQUISTA MÍSTICO. Debo creer. El progreso no se da en un sólo sentido. La divina trinidad es más compleja que la bondad o la maldad, que el bien y el mal. La historia no es algo que pueda ser interpretado. Mi evolución es un salto, no un libro escrito. La duda sólo encarna más duda. No existe la verdad o, por lo menos, está vedada para mí. Soy un anarquista místico: mi historia sólo pertenece al presente y es guiada por la gnosis de ese gran ser. Evolución, Progreso e Historia es el triángulo de mi nueva religión: padre, hijo y espíritu santo.
(La máscara de Melquisedec se rompe en mil pedazos. Voces desde atrás entonan un canto doloroso.) “YO SÉ QUE INÚTILMENTE TE VENERO/ QUE INÚTILMENTE EL CORAZÓN TE EVOCA/ PERO A PESAR DE TODO YO TE QUIERO/ PERO A PESAR DE TODO YO TE ADORO/ AUNQUE NUNCA BESAR PUEDA TU BOCA.”
Domingo: Pero, ¿cómo soy? Todos debemos saber cómo somos.
Don Fermín: El mundo es una jirafa gigantesca que se alimenta de las estrellas. Pero no tiene voz. Es cansado y monótono. El mundo no es multicolores, es triste y degenerado; es gris como un rascacielos enorme, mortal como una deslumbrante palanca, certero como una máquina computadora. Sin embargo de vez en cuando parece transformarse y cuando eso sucede todo deja de tener sentido, el mundo se vuelve una extravagancia maravillosa. ¿Cómo soy? Es una pregunta que no te puedo responder. No es ni siquiera complejo, el mundo se cierne como un escapulario y todos oramos frente a él, sin esperar el fin del mundo.
Domingo: Somos hipócritas, hijos de una sumisión que espera el grito de rebelión. Entonces el machete será el arma y cortaremos las cabezas de todos cuantos se han burlado de nosotros. Cuando estamos frente a frente somos amigos, pero está siempre esa violencia escondida, ese desprecio. Solo soy un monstruo que detesta y se detesta. YO NO TENGO RAJADAS, ni en el cuerpo, ni en el alma. Cuando tenga que matar todos se darán cuenta de que los sentimientos son de maricas, de filósofos, de escritores, de mujeres, de falsos ídolos. Yo soy el hombre del machete de la espada de la yunta del sable de la soledad. Mi voz es una voz escondida muy dentro. Sueño que mutilo que rasgo que perezco. Las olas se han tragado mi alma. Mi testigo es el tiempo. Mi coraje está en las fracturas a los cráneos de mis hijos; mi amor bajo el sombrero sobre las calles sucias dentro de la botella de mezcal de whisky de tequila. Soy un alienado entre millares de alienados y todos nos tomamos las manos y nos clavamos los puñales por detrás. SOY SOMOS SERÁS BASURA. Mis ojos se esconden avergonzados porque no saben decir matar: “Es más fácil torturar que describir una tortura.” Les doy tortilla, sal y chile a mis hijos y con el molcajete descalabro su incertidumbre, los hago machos. CUANDO TODOS HAYAMOS MUERTO, ENTONCES DESCANSARÉ EN PAZ.
*Nueva Niebla se publicó en la pequeña editorial México en Llamas en 1999 dentro del libro Antología de la Destrucción. Actualmente puede conseguirse en la Libreria del Congreso de los Estados Unidos en version física, en la Biblioteca del Darmouth College y en la Biblioteca Pública de Nueva York. Escrita por Federico Villagómez, alías @garvofe.