Yo no tengo casa
solo aire
pájaros en la cabeza
y un nido donde pasar el invierno.
Una cueva de barro y ramas
de hojas secas
disecadas
de la que escapo siempre
vestido de libertad.
Soy lo que añoro
busco mis sueños
tengo cuanto quiero
y mi felicidad nada
en un vaso de figuras derretidas.
Hasta que vuelo contigo
a tus brazos
donde el humo no desaparece
sino que me respira en una nube
y me nacen alas invisibles
con las que seguir errando.