Mi gran amigo murio hace unos meses y hoy al pie de su tumba me puse a honrar su memoria, recordando todas las cosas buenas que hizo sus sabios consejos que me ayudaron a ser mejor persona.
Cuando uno es niño hay personas que te marcan y el fue uno de ellos, cosas que no puedes hablar con familiares por que puedes obtener una reprenda, cosas que solo un amigo es capaz de escuchar y aconsejar sin inmutarse, viendo con cabeza fría el asunto y puedes recibir un mal consejo o uno bueno como los que yo siempre recibi de su parte.
Adoraba visitarle ya que a pesar de sus pobrezas y penurias, siempre había un trozo de pan para compartir con quien decidiera visitarle para tener una amena platica en su grata compañia.
Amigo hoy pase y fui a recordar aquella infancia maravillosa llena de largas y amenas charlas, las cuales siempre fueron productivas y enriquecedoras gracias mano, muchas gracias, te estaré eternamente agradecido por tanta sabiduría que me transmitiste y por los oportunos y atinados consejos que he aplicado en mi vida y me han permitido conducirme por el camino de la rectitud.
Las personas que han muerto dejan un inmenso vacio en nuestros corazones, pero son los recuerdos bellos los que nos cobijan para siempre tenerlos presentes en nuestra vida, como hemos dicho recordar es volver a vivir y hoy eso hicimos al visitar su tumba, no quiero volver el tiempo atrás, por que seria imposible no obstante puedo vivir con los sabios consejos brindados por mi amigo.
Gracias por la visita recuerden material propio fotos incluidas.
Gracias chelito Abilio.