Hola a todos los que han optado leerme, abrí hace varios días una cuenta en esta plataforma, y me encontré con artículos maravillosos pero no podía decidirme a publicar el mio, no encontraba la forma correcta de introducirme a mi misma, pero finalmente me di cuenta que la mejor forma de hacerlo es contando una historia, espero les guste.
Érase una vez una persona en blanco, aquellas que están vivas pero rara vez viven, de esas en que las sonrisas son largas por ser fingidas y las lágrimas cortas por ser reprimidas.
Una noche que se podría considerar ordinaria algo pasó, no fue planeado y muchos miedos aparecieron y fueron poco a poco derrotados, parecía que todo seria diferente desde ese momento. Las sonrisas fueron mas genuinas, colores comenzaron a aparecer, la sombra que mantenía su corazón congelado finalmente fue repelida y una oleada de sensaciones nuevas se abrió paso iluminando todo.
Pero nada dura para siempre y la burbuja explotó, como siempre lo hacia, sin importar lo mucho que intentara. La caída fue dura y a a vista de todos y la persona aun en colores extraño los momento en que fue simplemente blanca, pero era muy tarde y los colores seguían invadiendo sus partes rotas y, luego de mucho llorar agradeció por ello, por sentir las lágrimas que fueron consecuencia de sonrisas genuinas, de sentir dolor recordando carcajadas inesperadas, de sentir vacío luego de dar confianza. Así que, se prometió a si misma no ser blanca de nuevo y dejar que los colores brotaran, algunos días más brillantes que otros, pero siempre con el reto de permanecer.
Mil gracias por leerme