Mi guitarra es mi complemento,
es mi hermosa bebé que me calma en cada "Si" que toco.
Es aquella que libera mi mal mientras canto,
la que produce melodías que estremecen mi alma.
Es como un mar tranquilo que me relaja.
Mi guitarra es mi fortaleza.
La que sube mi autoestima con un solo rasgado,
la que enflorece mi alma con mil canciones.
La única que me conoce en un intenso deseo de soledad.
Una fiel amiga a la que puedo contarle mis pesares,
una brújula para un buen sonido.
Una prueba de mi lado extravagante.
Es mi palpitar, mi fetiche no tan raro.
Una parte de mi cuerpo. Mi razón y mi satisfacción.
Porque tal vez para algunos sea un instrumento,
pero para mí es mi vida.