Me levanto de la cama y la observo.
Su preciosa figura está envuelta entre las sábanas y su respiración es lenta porque se encuentra en calma.
Está dormida, es inevitable después de lo que le hice anoche. Sonrío maliciosamente y comienzo a vestirme. No hago mucho ruido la verdad, soy silencioso y también astuto. Veo que se mueve un poco y me quedo quieto mientras contengo la respiración; no quiero que se despierte.
Cuando termino de ponerme la ropa, tomo mi celular y lo reviso—hay unas cuantas perras que quieren hablar conmigo hoy—para después guardarlo en mi bolsillo de nuevo.
Me fijo en ella otra vez y suspiro. Su belleza me deja atónito pero claramente ella no puede saberlo, tampoco puedo quedarme y aunque me duela, ella me lastimó y soy muy vengativo. Me alejo suavemente y me dirijo a la puerta.
La vuelvo a ver por última vez y escucho su voz llamarme dormida. Las ganas de quedarme son grandes pero como soy un idiota, me voy y la dejo dormir sola y tranquila.
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Bueno, aqui dejando uno de mis oscuros secretos a la luz. Espero que voten y me den su opinión al respecto.
¡Que tengan una buena vida!
Gaby.