En ese momento del día, cuando te sientes tan asquerosamente mal, donde te preguntas si de verdad vale la pena. ¿De qué sirve esforzarse si los demás no lo hacen? ¿por qué tú debes poner todo tu empeño, mientras a los demás les da lo mismo? Es injusto, terriblemente injusto. ¿Para qué esforzarse, si al final tu esfuerzo no será retribuido? Y los que no se esfuerzan no tienen ningún tipo de problema o castigo.
¿Por qué no seguir la corriente y ser igual a los demás? Mientras más luches, mientras más te esfuerces, mientras más intentes tener tu propia opinión, te irá peor. Siempre alguien te criticará, siempre alguien estará en contra de lo que digas. Y lo peor, si haces las cosas bien y sobresales, nadie estará de tu lado. Aunque siempre habrá alguien que te apoye, siempre intentarán destruirte, siempre habrá alguien que querrá que te vaya mal.
Es como cuando una araña atrapa a una mariposa en su red, y esta, mientras más lucha, más se enreda.