Son como el lagarto cornudo:
aunque no boten sangre
no hay basura que no larguen.
Desde sus ojos, el resentimiento
el resentimiento sale
contra quien no les alabe.
No hay número dos que avalen.
Desde sus ojos, la envidia
la envidia no cabe
contra quien tiene mejor traje.
En su vida nada es tan grave.
Desde sus ojos, la maldad
la maldad se esparce
no importa quien sangre,
con tal que nadie los rebase.
Son como el lagarto cornudo:
Aunque no boten sangre
son todos porquería andante.