Me encanta las mañanas que mi Dios me regala. Esta foto es un pequeño descanso para mis ojos. Las hojas de mango enmarcando el cielo, las nubes flotando como algodón ... me da una sensación de paz increíble. A veces, el mejor plan es simplemente mirar hacia arriba y apreciar los pequeños detalles de que Dios nos muestra por medio de su creación.