Conocí a una persona que me enseñó tanto, me contó de sus experiencias y criticó constructivamente mi vida de una manera que nadie lo había hecho. Recuerdo que desde la adolescencia me gustaba mucho estar pegado a un juego y mis padres se preguntaban por qué, tenía problemas con ellos todo el tiempo. Desde hace poco mi gran amigo y colega con sus 70 años de experiencia me dijo, "ya suelta eso y vete a disfrutar, ¿cómo puedes estar tanto tiempo en un dispositivo electrónico? Te pierdes de todo lo que puedes gozar"
Pensé por un momento en uno de mis lugares favoritos, el mar y en el tiempo que tengo sin ir. Exactamente 4 años, cuando fui con mis hijos y esposa, en los atardeceres que pude observar, mis pies tocando la arena y sintiendo venir las olas, viendo a las personas disfrutarla tanto como yo. Los niños haciendo castillos de arena y enterrándose para hacerse figuras de sirenas (hacia lo mismo con mis hermanos de pequeños).
Recordé el puesto de empanadas de la Tropicana que me encantaban y las hamburguesas que preparaba mi hermano los domingos, teniendo cualquier excusa para reunirnos en familia. Con el pasar de los días dejamos perder estas costumbres que nos hacen sentir en casa, nos hacen sentir que estamos en ese punto de la vida inalcanzable y somos invencibles.
Admití con él ahí que tenía razón, desde hace 2 años no hacía algo que de verdad quisiera o por lo menos no lo había disfrutado como debería, a veces no escuchamos a los de tercera edad aunque hayan tenido tantas lecciones que podemos tomar y aprender. A mí me hizo reflexionar, puse en marcha unos de mis sueños que había dejado a un lado por "no tener tiempo" sabiendo que yo mismo ponía esas excusas.
Está bien trabajar en lo que nos gusta, la verdad no muchas personas tienen esa felicidad, pero dedicarle todo el tiempo que tengamos hasta llegar al punto de estar agotado es injusto. Vivir como estaba haciéndolo era inaceptable, las horas pasaban, los días avanzaban y yo sólo estaba en el mismo sitio. Todos disfrutando y mi vida en stock. Gracias a este gran amigo pude darme cuenta de la importancia de no seguir así.
Agradecido con Hive Blog por permitirme compartir mis relatos