Cada día que me levanto doy gracias por un nuevo amanecer, somos privilegiados en despertar todos los días con fuerzas y en nuestra habitación, no en una camilla de hospital, teniendo salud en medio de tanta enfermedad que está enfrentando el mundo, gozar de nuestra familia con tantos que han dejado eso de lado por irse a buscar mejores condiciones de vida. Dios nos ha brindado otra oportunidad para luchar por nuestros sueños, sin desistir, sin pensar en los tropiezos que podamos darnos sino en la meta.
Cuando salgo a caminar por la mañana me encuentro con personas y veo ciertas actitudes de cómo empiezan su día, algunos con su rostro cansado porque no durmieron del todo bien y otros con tanta energía para laborar que la transmiten. Veo gente paseando a sus perros con tanta tranquilidad, gracias a la cuarentena y a la escasez de gasolina no hay tantos automóviles por las calles, se siente paz y silencio en las primeras horas de la mañana.
Todos caminan pensado en algo diferente, los niños recordando algún videojuego, la mamá en si debió preparar el desayuno antes de salir y el padre enfocado en las necesidades del hogar junto con sus responsabilidades del trabajo. Tal vez no sean exactamente las ideas que tienen en sus mentes pero es muy rara la vez que se nota que están en sintonía.
Degustar de un desayuno saludable, tomar el café y despertar con su olor es lo más satisfactorio, relajante y placentero de mis mañanas. Tener comida en la mesa con tanta escasez de alimentos que tienen muchas familias en Venezuela, es una de las principales razones porque las que he enseñado a mis hijos a dar gracias. Cada persona que he volteado a mirar y noto su luz llena de energía hace que mis días se alarguen, me hacen pensar en los problemas que debe estar enfrentando y sin embargo tiene una sonrisa de oreja a oreja.
Es importante ofrecer siempre un gesto amable, una sonrisa llena de amor, un abrazo repleto de fuerza, palabras llenas de sabiduría y agradecer en todo momento los regalos de la vida. Apreciar cuando alguien nos dedique tiempo, admirar los hermosos colores que tiene la aurora. No notamos la relevancia que tiene un amanecer, hasta que se esfuma.
Agradecido con Hive Blog por permitirme compartir mis relatos