Buenos dias amigos
Esta foto es de hace un tiempo, cuando trabajaba en el Edificio Merey, de San Tomé.
Nos sorprendió un visitante inesperado pero muy llamativo... un saltamontes gigante que causó sensación y temor entre los caminantes y habitantes de ese lado del edificio.
Gracias a Dios que el pobre animalito estaba separado de nosotros por un vidrio y lo protegía de nuestros temores ilógicos que nos llevan a aplastar y acabar a los seres indefensos de la naturaleza.