Pequeña, frágil, vulnerable,
de muchos cuidados depende,
es una responsabilidad inmensa,
su vida apenas comienza,
poco entiende nuestra lengua,
sus instintos la hacen confiar,
agua, alimento y cuido hay que dar.
A cambio nos entregan,
su amor, su cariño, su compañía y lealtad,
hacia el cielo nos miran,
como sus dueños nos respetan,
nos acompañan,
como amigos nos cuidan,
como familia nos aman,
un amor de cuatro patas,
un amor de cola y pelo.
Besos imprevistos nos regalan,
gimos suaves, gestos y mimos,
cola danzante acelerada,
alegría extrema desbordada,
aunque a veces les dejemos,
y horas y horas estemos lejos,
al llegar lo celebran,
su alegría con su cola demuestran,
mordiscos suaves nos dan,
para que no los dejemos más.
Nos inspiran sentimientos varios,
alegría por sus ocurrencias,
risas por sus locuras y extrañezas,
descontentos por sus travesuras,
cuando hurgan la basura,
disgustos por lo que rompen, ellos no conocen,
por lo que dañan, por lo que esconden,
incansables, juguetones,
todo lo muerden lo husmean,
se atraviesan donde sea,
la comida es una fiesta,
el baño una odisea.
Atentos a lo que les damos,
cada tiempo hay que atenderlos,
como un niño hay que verlos,
con su mirada nos hablan,
saben cuando estamos mal,
se acercan y nos consuelan,
nos piden con ellos jugar,
calor de familia, calor real,
de todo nos protegen,
su vida arriesgan sin dudar,
como leones nos defienden,
si alguien nos quiere dañar.
Un amor sincero, de amigo,
un amor sin igual,
toda su vida nos entregan,
amor, compañía y lealtad,
sin importar lo que pase,
ni donde lleguemos a estar,
su amor de cuatro patas,
siempre nos darán.