Viajar solo es una costumbre rara que últimamente parece ponerse de moda, a mí me gusta, es más sencilla y creo que se disfruta más de lo que en verdad importa.
Cuando viajas con muchas personas es divertido, porque compartes tu experiencia, pero a veces las personas no se entienden como uno quisiera y hay roces, malentendidos que por decirlo así, dañan el paseo.
También es más difícil tomar decisiones pues el consenso es algo tan difícil como la cantidad de personas que hayan, a veces se pierde una eternidad para una decisión sencilla y simple.
Cuando viajas solo eres tú, decides lo que te gusta a ti, ves con cuidado y sin distracciones lo que fuiste a ver y pasas los día haciendo lo que verdaderamente te hace feliz. No digo que viajar acompañado sea malo, simplemente que viajar solo es beneficioso.