Existe en mí la urgencia del relato. Es algo que nace cada vez que algo me apasiona, siempre que tengo una vivencia que merece ser contada.
A lo largo de los años he acumulado algunos escritos que bien podrían considerarse poemas, como también intentos de ello pero, que en mí dejan la satisfacción de inmortalizar momentos que han sido importantes, y que de alguna manera me han dejado las huellas de la experiencia.
En ocasiones las palabras vienen a mi mente como si hubiesen estado esperando hace mucho tiempo para poder conjugarse en papel y formar la imagen perfecta y reflejar un sentimiento. Otras veces, por más que se puje el parto se prolonga y los fórceps no ayudan, entonces espero.
Lo que les presentaré a continuación son algunos Espejismos, la forma en que he decidido llamar a estas imágenes plasmadas en mi memoria, que me llevan a lugares que ya no existen para revivir momentos. Espero que sean de su agrado.
Tuvo un novio hijo de puta
la quemadura de un chocolate
desearía tener amnesia.
El hombre que esté
en camino
El agua de la playa se endulza
Dentro del torrente
Los cabellos del mar
Cada vez que los pasos
el beso que se dan
En ausencia
cuando el corazón late
al ritmo
y aun así
He deseado quedarme sola
pero
no me dejan
las tumbas de los vivos.