Mi sueño.

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9y

Profundo sueño, ojos caídos, te divisé entre la penumbra, susurraste palabras que ya ni recuerdo y tus labios posaste sobre los míos, y fue tan fuerte aquel beso que aun dormido lo sentí un en cada uno de mis sentidos, hablándome en un lenguaje sin palabras, mirando el cariño en tus tiernos ojos... no se si fue el calor de la noche o la intensidad de aquel sueño, pero desperté aun con labios húmedos, abrazando mi almohada que en sueños seria tu cuerpo y con la grata presencia de tu aroma dulzón en el aire, disfrutándolo al respirar, extrañándote mas por haberte soñado y maldiciendo el que solo haya sido un sueño... grato e inolvidable si, pero en fin... solo un sueño que duró solo un destello y jamás se volvió a repetir.

En mi mente aun vives, aunque ya casi no te recuerdo, fuiste parte de mi vida, me regalaste muchas sonrisas y algunos momentos perfectos... compartías conmigo la suave música de tu voz, ese aroma tuyo dulzón que aun percibo en el aire, ese aroma que recuerdo con todo detalle, que aún percibo al despertar de cada sueño contigo, esos sueños que poco a poco se convierten en sueños perdidos, esos sueños de antaño que a veces son pesadillas, que a veces son frías gotas de lagrimas moribundas que nacen en mis recuerdos y mueren en la penumbra.

Aún siento los besos que en sueños me dejaste, aún siento mis labios húmedos en los recuerdos que dejaste, recuerdos gratos que se convierten en sueño, que disfruto despierto, que disfruto dormido, que dejaron ya este mundo con un ultimo suspiro, como si fuesen mensajeros de aquella hermosa tierra tuya, solo pasan a dejar un mensaje aunque me duela y me destruya, aquellos abrazos tiernos que aun siento en mi cuerpo, aquella voz melodiosa que siempre escuchaba en versos...

Ya no se si eres real o perteneces a mis fantasías, ya no se si eres humana o una hermosa ninfa sombría, que se alimenta de mis noches y me regala su presencia, una presencia impresente, una presencia vacía, ninfa que desprende suave aroma a durazno, que deja mis labios húmedos y fríos abrazos en mi cuerpo, que con pasión y quizás dolor se apodera de mí noche tras noche, dejando en mi espalda rasguños... que deja en el viento un suspiro, un pequeño hermoso alarido, un pequeño tierno murmullo...

JDQ

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