Improvisación de madrugada

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9y

Madrugada de terciopelo, ojos cansados, cuerpo con sueño que no quiere rendirse, y que no puede dormir, entretenido con las memorias perdidas de pasados muy lejanos, el reflejo de una noche de desvelo en el espejo y una luna que sin permiso, se escurre a través de la ventana e ilumina un aposento desordenado, la morada de un ermitaño como unos dicen, el tiempo parecía irse lento, como si esperara ver el movimiento en las nubes, aproximándose a su fin, milímetro a milímetro... con cara de idiota, con cuerpo inerte me quede como un loco, mientras mi mente se posaba en ti, y en los distintos caminos que hubiera recorrido si tan solo hubiera hecho algo para cambiar el vagón de dirección, aunque así pueda perder la razón...

El tiempo avanzaba y así recordaba el día en el que te conocí, aquel mes no muy distante, cerca de algún restaurante… antipatía fue el comienzo de lo que poco a poco se convirtió en cariño, indiferentes miradas que ahora se hacen falta, y descuidadas palabras que ahora son un “te extraño”¿te extraño? pero tu presencia no puede estar presente… “te quiero”, pero en tus brazos no puedo estrechar los míos una vez mas, mientras poco a poco veo que te vas, mientras poco a poco, una sombra silente que se apodera de mi mente me obliga a mirar atrás, a repetirme una y mil veces aquel maldito “si yo fuera” como si lo que hiciera, el destino pudiera cambiar.

“el futuro es incierto” repetí en mi mente, dándole al botón de retroceso a aquellos momentos contigo, pausando aquellos detalles que pedían a gritos mudos ser admirados y usando el botón de play en las memorias mas crueles que no debieron ser recordadas para rápido ser olvidadas y para luego ser drenadas en una lágrima moribunda que agonizaba en el frío suelo, pero en un momento perfecto, un momento escultural, perdí el control remoto, perdí lo mas hermoso, gane algo divertido pero doloroso.

4:37 am, hace frió por el dolor, mi corazón lucha por no guardar rencor, por liberarse de su rabia, de sentir tal impotencia, que de mil cosas por pensar no hay ninguna que pueda hacer, extraviado en el haber, deseoso de cantar canciones sin melodías algunas, dibujadas en un pentagrama como notas de dolor, pero, de una traviesa forma, disfrazadas de amor…

Un deseo vehemente de mi caprichosa mente te trajo a mi en sueños, aunque aun seguía despierto… escuchando mis lamentos en los latidos de mi pecho que seguían al acecho de una presa invulnerable, de un conejo inalcanzable, de una liebre indesgarrable, “el futuro es extraño” y día a día aquí ermitaño, me mantenía sin salir, aunque quería prescindir de esa entusiasmada presencia tuya, de tu alma de cristal y de la gema mas preciosa, tu corazón, y con el, tu pasión...

¿acaso he perdido la razón? Me repetí, y me arrepentí de atreverme a fantasear, de atreverme a soñar, por que en tu cielo jamas he de volar, en mi corazón y en mi mente todo paso tan despacio, cada detalle, cada suspiro, cada respiro compartido, en cada abrazo que te di, en cada beso en la mejilla, en cada golpe en la costilla, en cada abrazo perdido y en cada “te odio” fingido con la clásica ternura de tu ser... mientras el tiempo se escurría tan deprisa y yo como masoquista, dándome golpes de pecho, como un idiota, buscando leña que me incendie buscando engañar al tiempo, buscando fuego que me queme y que me diga que te olvide, pero ya no más, ya no hay quien te mendigue....

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