Uno de los grandes problemas que tiene el ser humano, es creer que es perfecto...
Como lo comentaba en Seamos mejores seres humanos, cuando vemos a alguien cuya situación no es igual a la nuestra, solemos ignorar y hasta denigrar a esas personas, en ese momento hablaba de las personas a las que la vida las ha puesto en una situación de necesidad, al punto de estar en la calle, hoy quiero enfocarme en las personas con discapacidad.
Me cuesta trabajo creer que el corazón del ser humano sea tan negro como para discriminar a alguien por ser invidente, sordomudo, invalido o por tener alguna discapacidad intelectual.
Muchas veces veo, como estas personas son puestas a un lado a la hora de solicitar empleo, de estudiar, hasta de estar comprando algo, hay que entender que, el hecho de que tengan una condición diferente no significa que no sean capaces de hacer las cosas, ellos no buscan lástima, buscan integración.
Quieren ser tomados en cuenta, no sentirse como un bicho raro, si nos tomáramos el tiempo de conocer a estas maravillosas personas, de ponernos un momento en su lugar, podríamos entender esto, muchos de ellos no buscan que el gobierno les de alguna ayuda, ellos buscan tener la oportunidad de trabajar como cualquier otra persona, sentirse productivos y no, sentirse como un vividor más de esta sociedad.
Pensemos un poco, muchos establecimientos tienen un montón de escaleras, muchas aceras son extremadamente altas, ¿que pasa con las personas que tienen discapacidad motora? ¿no tienen igual derecho de acceder a estos lugares?, las burlas cuando una persona con discapacidad visual se tropieza ¿realmente nos cuesta ser amables e indicar por donde debe caminar?, la burla hacia las personas con discapacidad auditiva cuando ven que están hablando en señas o la burla hacia las personas con discapacidad intelectual, SON SERES HUMANOS, que merecen respeto.
Vivimos quejándonos de que "nos duelen las piernas", "nos pega el sol en la vista", "hay mucho ruido", cosas tontas, cuando hay personas que darían lo que fuera por estar en nuestra posición, seamos conscientes, nada nos cuesta respetar, ser amables, no necesariamente debemos tener a un familiar con discapacidad, ni tenerla nosotros, simplemente tratemos como nos gustaría que nos trataran, dejemos de denigrar a quienes por un motivo u otro son diferentes.