¿Oponernos? No usarla, pudiera ser. ¡Ignorarla cada vez que usamos un buscador o una aplicación!
WhatsApp y Google Maps, que me acompañan en lo que pongo un pie en la esquina, la tienen incluida y, aunque no ocupe, de cuando en cuando se ofrece a atender mi solicitud. En el correo tengo pendiente uno por leer donde me ofrece nuevas opciones para crear imágenes.
Imagino que me echa de menos en el ordenador donde la he ocupado algunas veces. Una herramienta prodigiosa que puede entrañar algunos peligros, pero muy útil y poderosa. Que disponga de todo el conocimiento humano no significa que sirva por igual a toda la humanidad. Es seguro que servirá a los intereses de su dueño en primer lugar, que no tiene que ser necesariamente el mismo que su creador.
Recordemos que unos fueron los descubridores de la energía nuclear y otros los que la emplearon.
RE: El ruido digital: cómo la IA está redefiniendo nuestra paz mental (SPA-ENG)