Algo bueno ha quedado. Lo primero el habito de caminar todas la mañanas una hora. Luego caminando hicimos nuevos amigos, a la antigua, en persona. Una pareja con algunas afinidades además de la edad. Compartimos vecindad y circunstancias familiares parecidas.
Disfrutar de compañía en la diaria caminata la hace mas amena y estimulante, con el consabido beneficio a la salud física y mental .
Además he retomado el viejo placer de leer libros en papel, entre ellos desempolve un viejo e inmortal clásico de la fantasía "Las Mil y una noches" en la que asumo la versión mas amplia en dos voluminosos tomos llenos de magia, misterio y exóticos parajes.
Confió en encontrar algunas ideas para un relato que compartir con Ustedes.