Eres para mí lo que cualquier persona feliz puede llamar felicidad, para mi eres más que eso, porque la felicidad va y viene, pero tu no. Tu siempre estás conmigo, sin apartarte de mi así haya mil obstáculos por delante, haciendo que cada segundo desde que he empezado a conocerte sea feliz.
Haces que las mañanas sean perfectas como si el sol no quemara tanto, pero al mismo tiempo tan calentitas como cuando tus manos tocan a las mías o a mi piel. Todas las noches las haces perfectas como si estuvieras al lado mío besándonos de esa manera única en ese banquillo que tanto recordamos... Así de perfecta haces mis días y mi noches.
Lo que quiero para mi solo eres tú. Yo no quiero nada más, quiero por siempre sentir este deseo de amarte constantemente todos los días de nuestras vidas. Sin parar y sin descansar aunque de cansarme nunca lo hago porque si amarte fuera un trabajo amarte lo haría mil veces sin esperar nada a cambio y sin cansarme jamás y las 24 horas de todo el año y de toda nuestra vida.
Para mí eres un escape a lo malo, que a veces son las cosas como las decepciones, y en ti consigo día a día un refugio donde me acurruco porque sé que voy a estar protegido por tus brazos y tu vientre...