En mi labor diaria como maestra de artes plásticas vivo reinventándome para que mis estudiantes sean felices y tengan nuevas ideas para la vida y en sus procesos creativos. Es por ello que hago uso de diversos recursos, como la música acústica o de contenido afectivo, cantos ecológicos, expresión plástica y corporal, con dinámicas que involucran el cuerpo, la mente y el corazón generado mayor sensibilidad y activación de la conciencia ecológica. He aprendido que la ecología no es sólo aquella relación bonita de sembrar y cuidar plantas. Es aquella forma de pensar que nos permite estar presente y en conexión afectiva con todo lo que nos rodea...y los niños saben mucho al respecto.
Instintivamente o por cultura los niños expresan sus emociones y sentimientos relacionándolos al corazón, y sus manifestaciones apasionadas no dejan de sorprenderme y me lo demuestran a diario durante las jornadas: ¡Mae eres la maestra de mi corazón! ¡Profe no le voy a regalar nada a mi papá porque es un rompe corazón!, ¿profe si yo le regalo un corazón de estos a mi mamá tú crees que no me pega más?¡Te quiero eres la mejor artes plásticas te quiero (palabras enmarcadas en un corazón)! ¡Profe te llevare siempre en mi corazón! y así infinidad de expresiones relacionada a este pequeño y poderoso órgano que depende de nosotros adultos conservar esa genuina manera de sentir o despertárselas, porque eso ya viene innato en nosotros.
Trabajo en una escuela del estado donde la diversidad de niños y niñas con gustos, creencias y hábitos es asombrosa, mi idea no es cambiarlos, sino facilitarles estrategias para un desarrollo intelectual y emocional más saludable consigo mismo y el entorno, y no hay nada más saludable que conectar con la naturaleza. Por ejemplo si reciclo, sano el ambiente, y esto genera un bienestar colectivo por consecuencia me siento bien por mi acción generando así una emoción, entiendo en términos científicos, que al recibir nuestro cuerpo estímulos externos el primero en captar ese estimulo es el cerebro, segregando rápidamente a través de su fascínate y complejo sistema nervioso, diversas sustancias que activan al organismo y por consecuencia al corazón, haciéndonos reaccionar entre sensaciones y emociones.
Por este motivo científico procuro que mis procesos de enseñanza estén nutridos de situaciones favorables y armoniosas, ofreciendo un ambiente artístico de actividades didácticas que invitan a activar la conciencia ecológica donde la mente y el corazón son uno, anhelando que sus acciones y sentimientos sean en correlación con lo que piensan y sienten a favor de una mejor relación consigo mismo y el mundo.
A continuación comparto un mantra infantil aprendido en el sistema de yoga en la Educación RYE aplicado en el salón o al aire libre.
Círculo somos un círculo,
sin principio ni final
el aire me da vuelo
el agua me da calma
el fuego me impulso
la tierra sanación
la tierra sanación
Ábrete corazón (https://youtube.be/IKFZHewdko)
(Imágenes tomadas con mi teléfono celular ZTE BLADE 110 en jornadas laborales)