¿Cuánto tiempo tienes de vida y cuanto de existencia?
O mejor dicho… ¿Cuan útil es el tiempo para que vivas?, más allá de hacerte un burdo registro de cuanto puede crecer tu fragilidad o la de tus días…
Las normas rigen un espacio que se ha disfrazado para ser un hogar, las calles y avenidas como pasillos de estas grandes casas llamadas ciudades y menús de horas, días y meses para servirse con una entrada de necesidad para tú migaja de aceptación; todo esto creado en mucho tiempo, pero cosas que se derrumban en segundos construidas por vidas que pudieron durar su propio siglo.
<<Hermano tiempo, tan posesivo como familiar… ¿¡que tanto te han encargado, para llegar a ser un absurdo!?... con máscara tan desconocida; acortas las alegrías, esclavizas y te llaman belleza… has sembrado la ignorancia conformista a tu favor>>
Rutinas amigo. ¡Oh sí!, es muy peculiar este trabajo.
La simple maravilla de tu vida está en la existencia, aquel brillo tras el velo impuesto de hacerte ciego e insensible a ella. Pero la pregunta, de nuevo, sería…
¿Cuánta existencia tiene vida en tu tiempo?