Un beso que viaja deprisa navegando entre el tiempo no es más que una sonrisa, del presente convirtiéndose en recuerdo.
¿Qué recordaré de aquel beso, que sobre mí se posó? Solo todo aquello en lo que se transformó.
El beso del engaño, solo amargura provocó, mientras que un beso enamorado, con su pasión transformó.
Un segundo que corriente pudo ser, con su dulzura en cada instante de repente, sin permiso lo hizo florecer.
¿Es acaso el amargo o enamorado beso lo que me hace estremecer? De repente una voz en lo profundo Mi pregunta sin dudarlo pudo responder.
No es el beso, es el alma del amargo o enamorado ser, que roso sus labios con los tuyos, desde mi parecer.